LA EDUCACIÓN BASICA EN MÉXICO, ALGUNAS CONSIDERACIONES (PARTE 1 DE 6,000,000)

Este tema nos revelara grandes situaciones de las comprendidas en nuestra realidad como mexicanos; considero que la verdad de estas situaciones no se encuentra en los libros, aunque nos pueden ayudar mucho a comprender la situación, sino verdaderamente en las Instituciones que se encargan de impartir la educación básica a nuestros niños, a nuestros adolescentes pero sobre todo a los maestros que están a cargo de impartir esa educación a los dos primeros. Es revelador entender que existe un gremio (el mas grande de América) que constriñe, copta a todos los encargados de impartir las bases primigenias que orientaran, determinaran mejor dicho, los futuros de nuestros niños y jóvenes el resto de nuestros días; es evidente que si los primeros acercamientos que tengan éstos al conocimiento son aburridos, enfadosos o inclusive violentos, estamos condenando a nuestros niños y jóvenes a aborrecer todo lo que tenga relación con cultivar las ciencias, con cultivar el conocimiento, determinándolos el resto de sus días a una condición donde estudiaran por obligación, jamás por placer o por solaz, jamás por convicción, debilitando la base de nuestra sociedad y haciendo que la misma se mantenga en una perpetua docilidad al carecer de los mínimos conocimientos críticos necesarios para lograr una organización que pudiera aproximarse a cambiar el estado de cosas dentro de nuestro País.

Seria ingenuo por parte de este grupo pensar que estas situaciones son accidentales; son situaciones que están totalmente medidas, que están totalmente calculadas y son deseadas y fomentadas por los factores reales de poder (especialmente los económicos) en este País. Si analizamos la transición que la SEP ha tenido desde que Torres Bodet dejo la Secretaría de cuenta,  su ultima vez al frente de la misma fue de 1958 a 1964 y antes lo había sido de 1943 a 1946, creando entre otras la Escuela Normal y la Comisión de Libros de Texto Gratuitos aunado esto con el antecedente de la escuela socialista que instauró el presidente Lázaro Cárdenas, presiento y sostengo la teoría de que en estos claros antecedentes se comenzó agestar lo que en 1968 vivimos, es decir, una sociedad consciente con una mayoría educada y critica que se revelo ante los ojos del aparato capitalista ya consolidado y en desarrollo, como una amenaza seria. Si siguiéramos la lógica de Antony Gilly en su libro La revolución interrumpida” me atrevería a decir que este fue el tercer ascenso de la revolución mexicana; tenia que ser detenido a como diera lugar y así fue, si analizamos los subsecuentes Secretarios de Educación, en donde vemos nombres como el de Manuel Barlett, Ernesto Zedillo y los más recientes Josefina Vázquez y Alonso Lujambio, entendemos que esa posición esta destinada al descuido y al sometimiento, es un arma demasiado poderosa el hacer de este país una entidad consciente de ciudadanos críticos, no puede permitirse eso, la “chusma maldita” debe quedarse quieta, dócil, debe mirar novelas en la televisión y pensarse perpetua en la miseria, he ahí el debilitamiento y decadencia que ha tenido esta Secretaría de Estado que debería ser de las más importantes dentro del sector público.

La escuela normal es un punto neurálgico que debemos estudiar con una profundidad avallasadora; dice la dirigente del SNTE que es un nido de semilleros en una nota que sale publicada en el diario La Jornada el día seis de agosto de dos mil diez, donde critica duramente a este tipo de Instituciones indicando que solo salen jóvenes que no saben lo que es ser maestro y que propone cerrrarlas para hacerlas eficientes pero que si las cierran habrá gran alboroto, pues estas escuelas, indica, son semilleros de guerrilleros. Hasta donde tengo entendido, las Escuelas Normales son la plataforma para ingresar al SENTE, que las políticas de cómo se manejan estas se delimitan por la SEP pero bajo la dirección del Sindicato que es al final quien va coptar a todas estas personas que se van a dedicar a la docencia, una vez más es gravísima la situación, hay un circulo vicioso en estos lugares que hay que romper, aquí esta el punto central, no es tanto como los niños no aprenden, pues los niños que quieran ir a la escuela, aunque sea por obligación o costumbre de los padres, siempre va existir; quien les va impartir las asignaturas y como es lo más importante, haciendo eficientes a los maestros que ya dan y construyendo una Escuela Normal de cuyas aulas salgan maestros convencidos de su labor y preparados en todos los sentidos para impartir clases de primera, así es como la educación básica comenzara a funcionar adecuadamente, no hay más.

Tanalis Padilla hace un análisis, algo lacónico, de las Escuelas Normales Rurales días después de que la Señora Gordillo abrió la bocaza, en una nota al diario La Jornada unos días después e indica lo siguiente:

“Mientras que los dramáticos casos del asalto al cuartel Madera donde participaron maestros de normales rurales, y la lucha guerrillera de Lucio Cabañas, egresado de la normal rural de Ayotzinapa, parecieran confirmar la reputación de estas instituciones como centros subversivos, la realidad es mucho más compleja. Como en otras instancias, la opción por las armas en estos casos se dio sólo después de una larga trayectoria de lucha pacífica en donde la respuesta gubernamental fue la mano dura.

“La radicalidad de las normales rurales proviene del derecho que tienen los pobres a una educación gratuita. Si analizamos su proceso histórico vemos que no son ellas sino la política educativa oficial, la que se alejó de los ideales de la educación pública. Habría entonces más bien que preguntarse no sólo ¿por qué son radicales?, sino ¿qué significa esa radicalidad en el actual contexto mexicano?

“Los orígenes de las normales rurales, su dinámica interna, los vínculos que se crearon con las comunidades agrarias, y sobre todo, las oportunidades que dan a jóvenes del campo, constituyen una agrupación de los valores más elementales que pretendieron dar forma al Estado revolucionario. No deja de ser una lamentable ironía el que en el centenario de la Revolución Mexicana esos ideales no tengan eco en la política oficial, y, por el contrario, que se les demonice desde la cúpula del sindicato de maestros.

“Profesora de historia de Dartmouth College. Autora de Rural resistance in the land of Zapata. The Jaramillista movement and the myth of the pax priísta, 1940-1962. Duke University Press.”

En efecto, la escuela Normal es un centro vital de defensa de derechos, los maestros que salen de sus aulas son personas que tienen el contacto mas cercano con la “chusma maldita”, comparten sus carencias y sus limitantes, comparten sus desgracias pero sobre todo, tienen el respeto absoluto de sus comunidades, ese que nos viene desde tiempos prehispánicos donde al maestro se le respeta porque es una guía, es el que educa, es el que nos abre los ojos a realidades que ignoramos y nos hace conscientes. Enfatizo esta nota pues me parece que si logramos entender todo lo que este grupo tiene que hacer con estas Escuelas Normales para eficientarlas y hacerlas con ello verdaderos centros de personas que salgan a abatir el monstruo de la ignorancia y de la abulia me parece que entonces y solo entonces podremos decir que hemos dado el primer paso de los millones que nos restan por dar para lograr un cambio concreto en las formas en que se decide en este país.

Leí en una pagina de Internet que: “Actualmente, los afiliados deben pagar al sindicato (SNTE) 53 pesos mensuales como cooperación sindical, lo que equivale a más de 60 millones de dólares anuales”. Es un dato abrumador de ser cierto, lo malo es que es poco verificable y tan vez nos quedemos algunos otros años con la duda. Es evidente que el SNTE con su historia es una cooptación que se concreto en el periodo de Salinas de Gortari ante la amenaza que resulta que maestros cuya categoría y respeto es ganada en todas las comunidades donde se desempeñan, es un relato de domesticación de un contrapoder que pudiera repercutir en una eficiencia en el despertar colectivo de concientización. Mi primera intervención la quiero reducir pues, a indicar el hecho de que eficientar estos espacios de contrapoder que son las escuelas normales rurales es una tarea indispensable para este grupo y debemos hacerlo a la brevedad, amen de que en una posterior intervención definiré el devenir histórico de la Escuela Normal y sus condiciones actuales lo cual indico de igual modo será mi línea de investigación.

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~ por generalrojo en 12 septiembre, 2010.

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